miércoles, 28 de marzo de 2012

Final.

Reflexionando ahora  sobre todo lo expuesto,  me doy cuenta de que este trabajo me ha servido para entender cómo ha sido mi educación y cómo considero yo que se debería educar.
Creo que para que una persona sepa educar, es muy importante que antes se dé cuenta de cómo ha sido su educación. Hay algo de lo que me he dado cuenta haciendo este trabajo, y es que antes no daba la importancia que tiene el crecimiento de una persona dentro de este ámbito y ahora veo que la educación es principalmente eso, CRECIEMIENTO. En primer lugar una persona crece por propia naturaleza, ese crecimiento ligado a la educación nos lleva a la aventura de engrandecer nuestra persona e ir poco a poco desarrollando personalidad (crecimiento personal). Ligado a esto, a la hora de englobar todos los aspectos que han influido dentro de mi educación, pude ver como se crece en unidad, coherencia e integridad. Puede que en el momento que estas formándote no te des cuenta de que todo tiene un porqué, pero comenzando desde el aprender a comprender, a estudiar más tarde y finalmente a razonar y hacer propios los conocimientos adquiridos, interiorizamos unificando y de manera coherente aquellos valores y conceptos que nos da la educación.
Me parece un gran refuerzo el comenzar estructurando nuestras bases como profesores de esta manera, meditando cómo hemos crecido. Personalmente me ha ayudado a darme cuenta de factores que han intervenido dentro de mi persona, que anteriormente dejaba pasar sin importancia, y al ser consciente de ellos creo que me ayudarán a la hora de dar clases como futura profesora.
Ha sido una bonita experiencia, me ha impulsado a la meditación de porqué estoy aquí, y creo que ahora con más ganas debemos formarnos para que el día de mañana todos nosotros podamos dedicarnos a aquello que nos gusta. Y llegar a transmitir todo lo que hemos aprendido, pudiendo dejar una pequeña huella en el crecimiento de cada educando, así como he podido comprobar que muchos han dejado en mi.

MAYONESA Y CAFÉ

Cuando te sientas agobiado, cuando 24 horas al día no sean suficientes. Recuerda el frasco de mayonesa y el café!
Un profesor en su clase de Filosofía, sin decir palabra, cogió un frasco grande y vacío de mayonesa y lo llenó con pelotas de golf.
Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos estuvieron de acuerdo en decir que si.
De nuevo, sin decir nada, el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa.
Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos volvieron a decir que si.
Luego...el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del frasco.
Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, y el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno.
En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'si' unánime.
El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:
'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'.
Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, ...
Son cosas que, aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el coche, etc.
La arena es todo lo demás... las pequeñas cosas.
'Si ponemos primero la arena en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.
Lo mismo ocurre con la vida'.
Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.
Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.
Juega con tus hijos,
dedica tiempo a revisar tu salud,
ve con tu pareja a cenar,
practica tu deporte o afición favoritos,
siempre quedará tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.
Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.
Establece tus prioridades, el resto es solo arena...
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café..
 El profesor sonrió y dijo:
 'Que bueno que me hagas esta pregunta... Sólo es para demostraros, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.'

¿Por qué ser maestra?

Podría empezar redactando miles de razones por las que ser maestra, pero puestos a rememorar el recorrido educativo, creo que el motor que me incita a querer formarme como profesora es el poder ayudar a otras personas a desarrollarse por ellas mismas.
Creo que no hay nada más gratificante que el ver que formas parte de algo, que has dado sentido a algo. Cada profesor va dejando un pedacito de su educación dentro de todos sus educandos, y el ser consciente de las mejorías que puedes llegar a conseguir a base de esfuerzo y dedicación me parece merecedor de todo alago.
Son muchos los porqués a dicha cuestión.
Todo el mundo tiene sus sueños. El mío siempre  ha sido trabajar en un lugar cálido y acogedor, donde puedas expresarte con total libertad y cooperar con personas. El día a día del maestro es como un viaje, cada curso representa los vagones y nuestra responsabilidad corre tras ellos. Todos los años suben nuevos alumnos, y nosotros somos los que debemos adentrarles a ese viaje lleno de aventuras. Ayudarles crecer y desarrollarse como personas para en un futuro puedan hacerlo por ellos mismos.

Llegada a la universidad.

Una de los grandes cambios dentro de mi educación, ha sido la llegada a la universidad. Es este momento en el que al salir de casa, tienes que empezar a poner en marcha todo lo aprendido hasta ahora para empezar a valerte, en cierta medida, por ti mismo.
No me daba miedo alejarme de mis tierras y comenzar de cero. Y ahora me gustaría centrarme en un par de cuestiones que me han hecho cambiar, y aprender mucho a la vez.
En primer lugar comienzo con el nuevo entorno. Llegada esta etapa tienes que lanzarte a conocer nuevas cosas, no puedes quedarte atrás. Tienes que coger todo lo aprendido hasta ahora y dejar que fluya. Llegué a pamplona sin conocer a nadie. Y en ese momento es cuando te relacionas, hablas, opinas, te ríes… y comienzas a crear tu grupito de amistad. Comienzo destacando este ámbito porque creo que el cooperar con nueva gente te hace aprender multitud de cosas. Me parece que la educación es guiada por la comunicación de las personas, y que sin ella no puedes avanzar. Escuchando e intercambiando conocimientos, la persona se hace más grande, aumenta su cultura y creciendo su destreza argumentativa su personalidad va consolidándose.
Por otro lado, me gustaría también pensar un poco en lo que podemos asociar más cercano a nuestro ámbito, la universidad. Este sí que me parece un cambio totalmente radical. Principalmente porque tus metas ya están mejor forjadas y estamos aquí para estructurar unas bases para nuestro futuro. Las mentalidades cambian completamente, y lo que vives día  a día no tiene nada que ver con el bachiller o la educación secundaria. Una de las cosas que más me gusta, es que las clases  son guidadas por la práctica y llevadas a situaciones reales para que puedas ir cogiendo experiencia.
Creo que esta etapa te ayuda a madurar, y puede que sea una etapa decisiva para tu futuro.

Otra gran huella.

Así como he podido mencionar todos los ámbitos que han influido en mi educación, creo que cabe destacar también aquel ejemplo a seguir el cual desde  que por primera vez abrí los ojos, ha sido un gran guía en todos mis pasos.
Cuando nací, las primeras caras de papá y mamá iban siempre acompañadas de un pequeño rubito de ojos azules que me miraba curiosamente. Es un recuerdo muy agradable el de tener a todas horas a alguien con quien jugar, compartir momentos, e ir a todos los lugares, y lo mejor es que  allí donde fueres, siempre era agarrada de su mano.
Con el paso de los años, empiezas a comprender qué es tener un hermano mayor, y es cuando te das cuenta de que no se puede pedir nada mejor. Es esa sensación de que siempre va a haber alguien a tu lado, que te ayuda y te apoya.
Lo que más me llama la atención de mi hermano es su forma de aprender. Siempre ha sido una persona de llevar lo estudiado a la práctica, todo lo que aprende intenta demostrarlo en el día a día, de él he aprendido que aunque haya conceptos que no me puedan interesar, con el tiempo siempre pueden ayudarte en algún aprieto.
Aprendes mucho de un hermano mayor, es como la guía que tienes, el camino a seguir... Desde el recoger la mesa después de cada comida, hasta el saber comportarse en situaciones de diferentes entornos.  Todos los niños “hacen lo que ven” por ello creo tan importante el papel de un hermano dentro de la educación, porque creo que hasta determinada edad, sigues sus pasos y es un gran determinante en tus decisiones.

jueves, 22 de marzo de 2012

La grandeza de ser profesor.

Ser profesor  no simplemente es tener un trabajo, mucha gente cree que el profesor tiene un papel simple y sencillo dentro del ámbito cívico, pero en mi opinión no es así.
Cuando era pequeña y jugábamos a ser maestros, era muy sencillo, todo parece reducirse al temario y el orden, pero con el paso de los años me he dado cuenta que ser profesor es mucho más complejo.
Todo profesor tiene que ser consciente de que está creando personas que con el tiempo serán nuestro futuro. Tiene que ser el que  les de apertura hacia la socialización, la eficacia laborar y sobre todo la felicidad. No puede tratar de instruir individuos, sino ensanchar su persona y ayudarles a ser ellos mismos, empujarles a abrir las barreras que vayan apareciendo por su camino e impulsarles a crecer en humanidad para que así descubran sus metas y poderse guiar por unos objetivos.
Como un día escuche decir en la película, El Hombre sin rostro:
“Tenía otra oportunidad, el necesitaba mi ayuda y yo la suya: Soy profesor, me gano la vida de otra manera pero soy profesor, no hablo de un pedazo de papel, hablo de un momento de gracia, un momento para demostrar que podía hacerlo bien, y por ello decidí hacerlo
El profesor no solo enseña, sino que siempre se aprende también del educando. Por ello no se puede enseñar si no hay verdadera confianza. Demostrado ha quedado, a lo largo de mi recorrido educativo. Hay que conseguir que todos y cada uno de ellos logre su pleno desarrollo.
Ser profesor, debería ser entendido como un honor, como una grandeza, como algo que te llena, como símbolo de apoyo, y no como un simple medio para ganarse la vida.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La Felicidad.

Palabra compleja que deja consigo infinitud de temas ¿Qué entendemos por felicidad?
Según la Real Academia Española, podemos definirla como un estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Otras personas como John Locke nos dicen que los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias. Pero ahora me pregunto yo, de todas las definiciones que puedas encontrarte ¿Qué es para ti la felicidad?
Personalmente creo que el hombre es feliz cuando tiene unas metas, y hace por conseguirlas. La felicidad es  un estado mental, que hace quedes mayor importancia a eso que te produce bien estar,  te da optimismo y te empuja dándote fortaleza.
No deberíamos ceñirnos a ver las cosas solo desde una perspectiva, creo que es muy importante el propiciar nuevos puntos de vista y adquirirlos de otras personas. Esto te hace ver que no solo es lo que tú opinas, te hace más grande y gracias a ello tu cultura evoluciona y desde el respeto y la tolerancia puedes aprender diversidad de cosas.
Con todo ello me centro en la importancia de la felicidad dentro de la educación ya que te ayuda a conocer y así aumentar tus conocimientos, y por medio de este conocer, a ser más libre. Tema primordial dentro de la educación.

Al mal tiempo, buena cara.

Muchas veces hay etapas en tu vida en las que solo te ciñes al mal tiempo. No puedes ver que hay algo detrás de toda tormenta. Y como en toda agitada adolescencia, tuve mi época de mal estar.
Bajé mis notas, empeoré mi comportamiento, y por tonterías empiezas a seguir lo que la sociedad demanda. Es algo que en ese momento no lo ves, pero que comienzas a querer “ir a la onda” por todo remedio.
Es gracioso recordar ahora esos momentos de pasividad total, no te importaba nada, solo tú y tu  mundo. Es difícil para los educadores de ciertas edades el llevar un camino de aprendizaje con tantos obstáculos. Cabe recordar, a mi profesora de violonchelo. Tuvo la mañana de hacerme ver el porqué de las cosas, para así darles la importancia que tienen. Día a día no tiraba la toalla cuando veía que no hacía mis obligaciones y con gran esfuerzo conseguía sacar lo mejor de mí. Otro gran papel es el que desempeña la familia, porque al ser los más cercanos a tu ámbito, son los que siempre tragan con lo peor.
De todo ello aprendí, que “detrás de la tormenta, siempre sale el sol”  Nunca es tarde para cambiar, hay que aprender de los errores y continuar hacía delante evitando tropezar otra vez. No es malo equivocarse,  y pese estar cegados en que no hay más allá que lo que un mismo ve, hay que quitarse esa venda que te hace verlo todo oscuro y seguir caminando conforme pasan los días.

martes, 20 de marzo de 2012

Primeros pasos dentro de la educación.

Siguiendo con el camino de la enseñanza, me dieron la oportunidad de entrenar a un grupito de cincuenta niñas junto con otras cuatro compañeras de mi equipo. Nada más escucharlo, no dudé ni un segundo en contestar que estaba encantada en ello.
Conforme pasaban los entrenamientos, me daba cuenta aún más de que eran los niños mi futuro. Empezabas la tarde organizando la sesión: comenzando con juegos para el calentamiento, improvisando historias para explicar la técnica, y finalizando con ejercicios que se acercaran lo más posible a una situación de partido.
Aprendí mucho de todo esto. Al final de la temporada, pude darme cuenta de que mis explicaciones eran mucho más entendibles, había cogido mucho más soltura a la hora de expresarme y no había problemas en cuanto a resolver momentos de tensión.
Cada niño me enseñaba una cosa diferente, me di cuenta que ser entrenadora no es tan fácil como parece. El simple hecho de tener a treinta niñas aprendiendo y que cada una de ellas lleve un ritmo de aprendizaje diferente, me hacía tener que individualizar los ejercicios y adaptarlos de alguna manera que todas pudiesen mejorar.
Creo que nunca voy a olvidar el día que empecé, tenía multitud de caritas sonrientes que se interesaban por tus palabras, que te escuchan como si fueses la persona más sabia que antes habían oído, todas querían ser el centro de atención y que mirases todos sus movimientos.
Son experiencias que siempre recuerdas con gran cariño, poder inculcar a un grupito de peques lo poco que sabes, y  ver que con el tiempo mejoran a base de esfuerzo y constancia es muy gratificante. No es solo el enseñarles a jugar a voleibol, sino que aprendan a convivir juntas, que cooperen y que crezcan en el mundo del deporte y la deportividad.


Cambio de mentalidad.

Cuando estudiamos por estudiar, muchas veces no encontramos el sentido que tiene lo que estamos haciendo, leemos por leer, obramos por obrar, y todo con un solo objetivo, el aprobado.
Estudiar sin un objetivo significa no trascender esos conocimientos a ti mismo. Y por ello creo que toda persona tiene que tener objetivos en la vida, para así poder enfatizar lo aprendido hacia lo que se desea.

Llegaba la hora del cambio de mentalidad, ya no servía el “yo con el cinco me conformo” sino que todo cobraba sentido y mis objetivos empezaban a marcarse. Es en el cambio a bachiller cuando ya te formas por un porqué. Tienes que elegir el ámbito que más te gusta, y ya son nuevas decisiones que marcan parte de tu futuro.

Siempre me han gustado mucho los niños, el deporte y la música, así que decidí adentrarme en el mundo de las letras. Todavía no sabía muy bien qué era lo que quería, pero esa fue mi decisión.

Reflexionando un poco más sobre el tema principalmente expuesto, creo que ese cambio es primordial para dar el paso hacía la cultivación del propio individuo. Cuando la propia persona es consciente de lo que quiere, estudia y se forma para poder conseguirlo. Es muy importante saber hacia dónde quieres ir, para saber qué camino escoger y sobre todo para darle la importancia que tiene el construir ese camino hacia tus metas.






Un nuevo mundo, el instituto.

Llegaba la hora de tomar una de las primeras decisiones importantes en tu historia educativa; el colegio, las horas en el parque, los entretenidos descansos a la hora del recreo, debían dejarse atrás y empezar a vivir otras experiencias.

El paso del colegio al instituto ya presupone un cambio en tu vida, nuevas mentalidades, nuevas caras, nuevos métodos de estudio... etc. Todo ello condiciona tu día a día, siendo un periodo más en tu crecimiento.

Debía elegir a que instituto quería ir, era complicado, porque mis amistades se dividían y no sabía muy bien qué hacer. Elegí el más cercano a mi entorno y conforme pasaron los años creo que me di cuenta de que fue una decisión acertada.

Tuve muchos profesores y de todos ellos pude aprender un poquito. De unos aprendes que la constancia y la insistencia pueden ser la clave para que los conceptos queden aclarados y sean entendibles. De otros puedes aprender que no todo está en los libros, que muchas veces como mejor aprendes es con el ejemplo y la aplicación a la realidad, también hubo un profesor de filosofía que me enseñó a pensar y razonar. Pero no todo son cosas buenas, también de alguno pude sacar cómo no tiene que ser un profesor, y demostrado queda.

Fue una de las épocas en las que empiezas a formar tus principios y tu personalidad. Personalmente, el instituto y bachiller me ayudaron mucho a saber por dónde guiar mi futuro, y así poder dedicarme a lo que quería. Esto sucede ya que comienzas a ver más allá de tus pequeños conocimientos, te abre mucho más mundo y puedes visualizar mejor que no solo estás tú y tu entorno, sino que tienes que aprender a desenvolverte en muchos más ámbitos.

Donde todo empieza.

Creo que ya es hora de destacar a una gran figura que ha permanecido a mi lado en todo momento. Ha sido la que me ha ayudado a dar los primeros pasos, y la que día a día continúa sin dejar de sorprenderme por sus conocimientos.
Sabios son los consejos cuando vienen de una persona que te quiere, muchas veces dada la situación o la madurez mental, puede que no acabes de ver que no lo hace por dañarte, pero todo lo que pueda decirte, siempre es por tu propio beneficio.
Cabe destacar dicho papel, porque dentro de éste, nuestro ámbito educativo, es el pilar clave de todo cimiento. Por lo menos, así es en mi caso.
Nací rodeada de cariño por una familia estupenda, y con el paso de los años puedes darte cuenta de que eso es lo más valioso que se puede pedir. Se quedan cortas las palabras para reflejar todo lo que ha contribuido en mi educación dicha persona.
Sin darse mucha importancia siempre ha sabido guiarme por el camino acertado, no es imposición, sino de alguna otra manera ir haciendo desde la grandeza de su persona lo más difícil de todo educador: Poner esas primeras aportaciones que sujetan toda una gran estructura.
Muchas veces, cuando somos pequeños, solemos decir: Yo de mayor quiero ser como mi mamá, o yo voy a ser igual que mi papá. Son suposiciones que nos hacemos sin darnos cuenta de que poco a poco nacemos guiados por dichas personas, y solamente por eso, ya somos partidarios a semejanzas comunes.
Para mí, aparte de ser una imagen a seguir, ha sido un enorme apoyo. Siempre he tenido una mano que me levantaba y me daba ánimos para seguir hacia adelante cuando veía el camino un poco oscuro.
Por todo ello, la importancia hacia esta persona, ya que si no fuese así, no hubiera llegado hasta aquí, ni hubiese conseguido todo lo propuesto hasta ahora. Me ha enseñado a caminar hacia adelante, a respetar a todo el que pase a mi lado, a querer aprender, también fue la primera en enseñarme qué es el cariño, también me inculcó que era el día a día… y entre todo esto y mucho más, ha sido sin duda lo más importante de todo mi recorrido educativo.

jueves, 8 de marzo de 2012

La importancia del individuo.

Hay algo que aprendí en un momento de mi vida, que creo que da base a muchos conceptos de la educación. Con ello me refiero a la diferenciación de las personas. No hay dos personas iguales, no puede haber dos personalidades semejantes.
Cada individuo es diferente, no se puede tratar a todas las personas por igual. Cada cual es un mundo, y como profesora, debes sentir ese impulso hacia la exploración del educando para poder orientarle e inculcarle según sus necesidades.
Lo más curioso de todo ello, es que la importancia de este tema, no la vi reflejada en el profesor de mates, o en la de lengua… etc. Sino que hubo una gran persona y sobre todo gran entrenador que me hizo ver la trascendencia de la singularidad de cada individuo.
Fue una  grandiosa temporada que conseguimos todas las metas propuestas. Todo lo que hacía tenía un sentido, cada ejercicio, cada explicación nos llevaban a la parte final de los entrenamientos. Era como ir poco a poco con gran esfuerzo, hasta llegar a la meta donde dar el paso a lo más alto. Lo mejor de todo, es que cuando conseguíamos nuestros propósitos, siempre nos hacía mirar atrás para ver que todo lo recorrido tenía un porqué, y cómo no, un premio.
Pero sin duda alguna, creo que el éxito se debe al tema principalmente expuesto. Supo cómo tratar a cada una de sus jugadoras para poder sacar lo mejor de ellas, supo conocernos, entendernos y motivarnos. El mismo método de aprendizaje no es válido para todos por igual, hay personas que necesitan que su motivación se guíe de apoyo y otras en cambio reaccionan ante un estímulo de castigo.
Esta es una de las etapas a subrayar dentro de mi educación. Este entrenador, me enseño grandes valores, siempre nos hacía mirar a hacia delante, nunca había que rendirse ya que demostrado quedó, que nada es imposible, y que tarde o temprano, puede aparecer tu oportunidad. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Las audiciones.

Volviendo de nuevo con la música, me gustaría remarcar ciertos momentos en los que pude degustar, que la música no solo son simples notas y canciones, sino que como bien he comentado hay algo más, y en ello quiero centrarme ahora.
Cuando empecé en el conservatorio, no sentía nada en especial, era un hobby más, un juego más. Pero poco a poco, cuando todo empieza a coordinarse, comienzas a sentir lo que verdaderamente es la música.
Es algo difícil de explicar, pero cuando estas tocando un instrumento musical, te evades de todo problema, sales de ti mismo, y pasas a disfrutar de él. Por lo menos en mi caso, cada pieza que tocaba, cada partitura nueva que tenía, era un mundo por descubrir. Es dejar de pensar en todo,  concentrarte y a base de esfuerzo y dedicación, dejar que fluya la música por tu cuerpo. Y lo mejor, es que no solo la sientes tú, sino que tienes el poder de hacer sentir a la gente lo que tu estas sintiendo, puedes expresarles todo lo que pasa por tu mente sin ni siquiera decir una palabra.
Hay algo que como todo proceso de aprendizaje, fue evolucionarlo de la mano que aumentaban los cursos, y que yo recuerdo con mucho cariño, las AUDICIONES. Esos exámenes finales en los que tu demostrabas al público todo lo que habías aprendido, esos exámenes en los que te ponías tan nerviosa a la hora de desarrollarlos, y de los cuales, cuando terminabas, te quedabas con ganas de más.
Cuando salía de las audiciones, solía pensar qué y cómo había ido ese trimestre mi trascurso de estudio y aprendizaje.  Me sentía con fuerzas, mi autoestima y personalidad aumentaban, ya que era como superar una gran prueba, que en un momento dado veías muy lejana.
Las audiciones me hacían crecer, al igual que cuando pasas de curso, pasar una audición era como aumentar un nivel más. En ese momento me daba cuenta de que el esfuerzo, tiene su recompensa, mi profesora, siempre me decía que las audiciones son el resultado de todo trabajo bien hecho, y que no es más grande el que antes llega, sino el que mejor trabaja el camino para llegar.
De ello se aprende, y demostrado queda, que hay mejores resultados cuando el camino está mejor ejecutado.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El deporte.

Otro de los grandes influyentes a destacar en mi formación educativa, ha sido y será, el deporte.
Hay veces, que no se le da el valor que en si posee, ya que se deja de lado todo el aprendizaje que lleva consigo.
Todo deporte recoge el gran valor que reúne este término que es la educación, así, desde la organización que tiene que inculcarte el entrenador, hasta la cooperación entre los compañeros, va creando en ti una pequeña base con grandes valores deportivos y educativos. Con esto no quiero decir que los valores deportivos no sean educativos, sino todo lo contrario, lo que yo quiero, es que se vea la importancia del deporte dentro de la educación,  y para ello me gustaría comenzar explicando cómo ha sido mi experiencia dentro de este ámbito.
Junto con el conservatorio, mis tardes se ocupaban con grandes momentos que eran presididos por un redondo balón blanco y negro. Comencé con un deporte que no estaba muy visto para mi género, el futbol, pero que con gran esfuerzo y empeño conseguimos hacer un equipo femenino. Nos juntábamos niñas, niños, mayores, pequeños... Recuerdo esa etapa con gran emoción, porque además de pasármelo en grande, aprendí muchas cosas.
El simple hecho de pertenecer a un equipo ya te inculca infinitud de actitudes y valores. No solo estás tú, sino que tienes que aprender a convivir con los demás y respetar  cada una de las opiniones del compañero. El día a día de entrenamientos, ya te hace también acostumbrarte a una rutina y empezar a conocer lo que es la puntualidad, los hábitos, el orden y la responsabilidad a la hora de llevar a cabo su desarrollo.
Pasada mi etapa en el futbol, vino de seguido otro deporte, otro equipo, en el que quiero detenerme, el club de voleibol Haro.
Hay gente que se toma el deporte como un hobby, como un pasa tiempo en el que simplemente te diviertes y ya está. Pero ese no es mi caso, a mi me ha ayudado tanto y me ha enseñado tanto, que para mí es algo más.
Me parece una vía de escape a todo problema, es como desconectar de todo y simplemente hacer lo que te gusta, porque te gusta y porque te apetece. Puede que nunca te hayas parado a pensar en qué es la deportividad. Puede ser asociado a términos como competición, compañerismo... etc. Pero creo que hay algo más detrás de esa palabra.
Cuando yo he tenido ocasión de disfrutar de la deportividad, he aprendido muchas cosas. No solo está el compañerismo, sino el respeto hacia ese compañero, respeto y tolerancia hacia la libertad de cada persona, ya que no solo representas tu nombre, sino que representas un club, un equipo, una ciudad. Otra cosa muy importante es el aprender, tanto a ganar como a perder, cosa a destacar, ya que todo deporte te enseña que unas veces puedes estar arriba y otras abajo, y que pese a estar abajo es muy importante el no darte nunca por vencido.


lunes, 20 de febrero de 2012

La música.

La música. La música como estímulo, la música como estudio de las matemáticas con Pitágoras, la música como fuerza moral y valentía con Platón, la música como descanso y medicina para las almas, la música como ayuda en la educación especial....
Desde hace muchos años, la música ha sido un gran determinante en la vida de muchas personas, tanto en sus momentos de ocio, como en su educación. Grandes sabios y personajes ilustres, que se han dado a conocer dentro de estos ámbitos.

Comienzo así, ya que quiero destacar la importancia que ha tenido la música en mi educación y en mi formación personal.

Comencé mi recorrido por el mundo de la música con tan solo seis añitos. En el primer día de clase en el conservatorio, una chica, me preguntó. ¿Qué instrumento te gustaría tocar? Había muchos, violín. viola, violonchelo, contrabajo, flauta.... Pero de ellos me quedé con el violonchelo. Y desde aquel momento, durante 12 años en adelante ha sido otro "juguete" más de mí día a día.
Tuve la suerte de tener unos grandes tutores que con gran paciencia y consideración, consiguieron sacar de manera eficiente y eficaz lo mejor de mi. Durante las clases, convivías con gente diferente, con gustos distintos, vidas distintas, con edades dispares, pero que a la hora de relacionarse cada compañero era uno más. Tu ayudabas, ellos te ayudaban, y desde aprender las cosas más básicas de la música a base de juegos y canciones, hasta descubrir sus secretos más atractivos, todos estábamos cortados por la misma rama, el mismo objetivo, la música.

Y, ¿Por qué meto la música dentro de la educación? Porque creo que es un gran apoyo del que si te gusta, y pones esfuerzos en su desarrollo puede darte muchas cosas. Personalmente, me ha enseñado a convivir con diversidad de personas, gracias a sus pruebas te enseña a saber desenvolverte en público, aprendes a controlar tus impulsos con más facilidad ya que ayuda a tranquilizarte y a tener conciencia de cosas que si no observas detalladamente no puedes ver, por ello te enseña también a valorar cosas que mucha gente deja pasar sin importancia.
La música para cada cual, puede tener distintos significados, pero yo me quedo con que ha marcado mi forma de ser, y me ha dado muchas experiencias, con las que en un futuro poder apoyar mi actividad educativa.

domingo, 19 de febrero de 2012

La mágica infancia.

Uno de los periodos que con más emoción recuerdas, suelen ser esos días en los que lo único que te importaba era salir la primera al patio para coger el mejor columpio, o que llegase la hora de la merienda y no parar de jugar hasta agotarte. 
Recuerdo esa etapa como una gran historia en la que desde que abría los ojos perezosamente por la mañana, hasta que caía rendida por la noche en la cama, era un no parar de emociones y una continua tira de aprendizaje guiada por la imaginación.
Con el paso de los años te das cuenta, que toda esa variedad de cosas que hacías día a día sin sentido a la larga tienen un porqué. Desde dejar los abrigos en los colgadores al llegar a la escuela, hasta el ordenar los juguetes por colores o tamaños.
Esta es una de las razones por las que siempre me ha llamado la atención el mundo de la educación, todo deja huella, desde el más mínimo detalle, cosas insignificantes que a simple vista no se ven, poco a poco van forjando la estructura de una persona.


Desde primera hora de la mañana de la mano del compañerismo, la puntualidad y el orden todos juntos debíamos formar una larga fila para entrar en el aula. La profesora con gran alegría y sin que pudiéramos apreciarlo, nos adentraba a ese mundillo que es la socialización, el pasar de jugar y aprender tu solo en casa a tener que cooperar con diferentes compañeros. Era divertido, ya que cantábamos canciones y si todo salía bien nos premiaba con juegos a la hora del recreo.
Siguiendo la dinámica de aprender mediante la diversión, las clases se hacían muy divertidas. Recuerdo, que mis profesores durante este periodo fueron muy creativos, ya que a base de juegos, cuentos y manualidades me enseñaros cosas básicas para mi desarrollo personal.
Una experiencia de la  que más me acuerdo es de la manera que aprendí las letras, todas ellas eran personajes ficticios los cuales llevaban su emocionante historia, por la que aprendías a deletrear y escribir.
Todo ello son más determinantes por los que he decidido llegar hasta aquí y dedicarme a la enseñanza de dichas edades. Creo, que para todo profesor de educación infantil, cada día tiene que ser mágico, es una satisfacción inmensa el darte cuenta de que pequeñas personas pueden ir llenado ese saco que es la educación gracias a tu empeño y esfuerzo. El cómo hacerlo, queda como reto en tu imaginación, y me parece una de las cosas más gratificantes el poder afirmar que alguien ha aprendido gracias a tu eficacia y constancia bases y valores que son indispensables para su desarrollo.

viernes, 17 de febrero de 2012

Aprender con el error.

Siempre me han dicho que de los errores se aprende, y que cuando uno toma decisiones sin el saber total de sus actos tiene derecho a equivocarse.
Hay momentos en la vida, en los que cuando algo se cruza en tu camino, debes tomar una elección: enfrentarte sin miedo a perder, o rodearlo y adaptarte. Pero tienes que hacer una de las dos cosas para poder seguir.

En la educación, como en todo camino, puedes encontrarte diversidad de factores que pueden dificultar la continuidad de tus pasos. En este tema creo que cabe destacar algo importante, la libertad de decisión, ya que la propia persona tiene que ser la que determine hacía donde caminar.

Personalmente, la libertad de decisión siempre ha sido algo a inculcar por parte de mis educadores, creo que de ello tengo que dar las gracias, ya que sin dejar descuidado la orientación hacia la enseñanza, me han permitido equivocarme y aprender de ello. Todo esto actualmente me ayuda a pensar en la hora de mirar hacia un futuro cuando tenga en mis manos el poder de educar, ya que creo, que aunque no hay que olvidarse del gran papel de guiar y cultivar, el educando tiene que aprender poco a poco a tomar sus propias decisiones, y  muy importante también, a aprender con el error.

La libertad, como flujo para que puedan girar todos los rodajes que llevan en marcha el crecimiento de la educación, me parece un valioso fundamento, el cual debería tenerse en cuenta, ya que estaríamos fomentando el crecimiento personal del inculcado.


miércoles, 15 de febrero de 2012

LA FAMILIA

Comenzando desde un principio, y destacando figuras vitales en mi vida, inicio desde la más antigua raíz de mi educación, una de las reflexiones más valiosas en cuanto a mi persona.

Es en esta ocasión en la que me gustaría centrarme en la familia, esa gran unión de personas que giran y giran a tu alrededor, de las que cabe destacar que me han llenado de grandes valores por los que puedo guiar mi educación.

La familia, esa pieza fundamental que consigue unir todo un rompecabezas, ese tallo que sostiene toda una gran unidad de momentos y que pese a toda carga que le pongas encima, nunca cae y con fuerte persistencia consigue sostenerte pase lo que pase.

Ilustrando la experiencia vivida durante mis primeros lazos con la educación, recuerdo una gran masa de cariño y humildad que supo moldear aquello que podría llamarse “proyecto” de persona. Mi familia fue la encargada, de darme los primeros valores educativos.

Cuando no era consciente ni siquiera de que estaba dando mis primeros pasos, diversidad de valores ya se habían adentrado en mi día a día. A base de rutina, mis padres inculcaron en mi la tolerancia y el respeto como base primordial ante toda situación. Seguido de ello tanto la solidaridad, el compañerismo, como los diferentes hábitos empezaban a controlar mis actos.

Y, ¿Por qué la familia? Porque creo que es la primera imagen que tomas como referencia, de la que tomas tus bases,  y la que te enseña y ayuda a ir estructurando tus principios educativos, con los que poder desenvolverte en un futuro.
                                  

lunes, 13 de febrero de 2012

EDUCACIÓN

A veces, con el paso de los años,  se despliegan todo tipo de acontecimientos a tu alrededor de los cuales, no eres consciente de la importancia que llevan consigo.  Hay algunos que a su paso alborotan todas tus emociones, otros que hacen de tu grandeza todo un mundo,  y también los hay los que con gran sigilo pasan sin que puedas apreciar la trascendencia que producen en ti.
Ahora me centro en uno de estos últimos refiriéndome a la educación, ese gran tabú, gran base y sobre todo gran valor, del cual merece la pena reflexionar  adentrándote en todos sus puntos , desde la mas antigua raíz, hasta la pincelada más alta de todas sus ramas.
 Al pensar ¿Qué es la educación para mí? Me doy cuenta que es algo que de manera cristalina pasa cada segundo de vida, comenzando desde el primer llanto al nacer hasta el último pestañeo hacia la muerte, nunca se deja de aprender. Es algo que viene vacío de serie, y que vamos rellenando en el trascurso de la vida.
Ahondando en mi educación, veo una clara base en la que valores como el respeto, el trabajo, la familia, la solidaridad... resplandecen gracias a esos pequeños momentos, en los que las personas de tu alrededor intervienen en ese proceso de crecimiento, el cual llamamos educación. Con forme a todo esto, y dando gracias a las experiencias vividas, me doy cuenta de que mi educación gira en base al crecimiento. Es esa sensación de crecimiento y grandeza hacia la amplitud la que me ayuda a querer aprender más y más.
 Puede que no haya sido una educación estricta, o liberal o incluso tampoco muy dócil, pero lo que estoy segura es que me ha dado unas bases que completa todo principio de una gran historia como es la vida.