miércoles, 28 de marzo de 2012

Otra gran huella.

Así como he podido mencionar todos los ámbitos que han influido en mi educación, creo que cabe destacar también aquel ejemplo a seguir el cual desde  que por primera vez abrí los ojos, ha sido un gran guía en todos mis pasos.
Cuando nací, las primeras caras de papá y mamá iban siempre acompañadas de un pequeño rubito de ojos azules que me miraba curiosamente. Es un recuerdo muy agradable el de tener a todas horas a alguien con quien jugar, compartir momentos, e ir a todos los lugares, y lo mejor es que  allí donde fueres, siempre era agarrada de su mano.
Con el paso de los años, empiezas a comprender qué es tener un hermano mayor, y es cuando te das cuenta de que no se puede pedir nada mejor. Es esa sensación de que siempre va a haber alguien a tu lado, que te ayuda y te apoya.
Lo que más me llama la atención de mi hermano es su forma de aprender. Siempre ha sido una persona de llevar lo estudiado a la práctica, todo lo que aprende intenta demostrarlo en el día a día, de él he aprendido que aunque haya conceptos que no me puedan interesar, con el tiempo siempre pueden ayudarte en algún aprieto.
Aprendes mucho de un hermano mayor, es como la guía que tienes, el camino a seguir... Desde el recoger la mesa después de cada comida, hasta el saber comportarse en situaciones de diferentes entornos.  Todos los niños “hacen lo que ven” por ello creo tan importante el papel de un hermano dentro de la educación, porque creo que hasta determinada edad, sigues sus pasos y es un gran determinante en tus decisiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario